Revolución Caliente
Ingredientes:
1 kg de harina
30 gr de levadura
300 gr de azúcar rubia
10 gr de sal
4 huevos
200 gr de margarina
1 taza de leche
2 cucharadas de canela en polvo
1 cucharada de clavo de olor en polvo
300 gr de azúcar en polvo (para espolvorear)
50 gr de canela molida (para espolvorear)
Preparación:
Cernir la harina y formar dos volcanes, uno con 200 gr y el otro con el resto. En el más pequeño, poner ½ taza de agua y la levadura, y amasar hasta que la preparación está pareja y elástica. Poner en un tazón agua templada y colocar la masa hasta que flote y se ponga esponjosa.
En el otro volcán, colocar el resto de los ingredientes con la mantequilla suavizada y mezclar poco a poco. Cuando esté a medio amasar, agregar la primera masa y seguir con el proceso.
Cuando la masa esté blanda, pareja y se despegue del tablero, dejarla reposar en un bol cubierto (no refrigerar) para que fermente.
Una vez que la preparación haya fermentado, se vuelve a amasar bien. Dejar que se eleve nuevamente y amasar otra vez. Cortar la masa y presionar con el puño para extraer el aire y darle forma. Estirarla y cortar cintas angostas y colocarlas en chapas de hornear engrasadas.
Dejarlas levar al doble de su volumen y espolvorearlas con azúcar y canela en polvo.
Precalentar el horno a 180ºC y luego hornear a 225°C durante 15 minutos.

Donde puedo conseguir estas galletas ??
Agradezco su atencion
Ricardo
La empresa Rovegno solÃa hacer estas galletas. Pero también las puede conseguir en las tardes en el Parque Kennedy de Miraflores o en la Plaza de Armas del Centro de Lima… cuando hacen las representaciones de la epoca colonial y venden estas galletas.
Sale el sereno: “Son las 6 y sereno…”
Y el vendedor de la revolucion caliente “Revoluciooooon Caliente, que te rechina el diente…”
Viejas historias de la vieja Lima
REVOLUCIÓN CALIENTE,
MÚSICA PARA LOS DIENTES.
AZÚCAR, CLAVO Y CANELA
PARA RECHINAR LAS MUELAS.
Es el pregón correcto de los vendedores de Revolución Caliente.
Por favor quisiera solicitarles, difundan NUESTROS dulces, comidas, bebidas, atuendos, costumbres, historia……… VIVA EL PERU!!!!!
Estimado Luis, muchÃsimas gracias por la corrección. Si tienes algún postre “de la abuela” que desees compartir con todos, envÃalo y aparecerá con los créditos de la persona que desees.
Atuendos, costumbres e historia… buena idea. Ya habÃamos estado dándole vueltas al tema del turismo. Vamos a ver que podemos hacer con todo eso.
hola q tal como estan yo me preparo para ser Chef y quisiera saber donde puedo conseguir la historia de la revolucion caliente…Atte Julio cesar muchas gracias por tu atencion..
por favor quisiera q me digan la historia de la galletra revolucion caliente sus origenes y imfluencias q no esncuentro porfa
Puedes pedir información en la Municipalidad de Lima.
Leonidas Gonzales es un sobreviviente, casi un sÃmbolo viviente de la Lima de antaño: es, tal vez, el único pregonero que sigue recorriendo calles y plazas de la capital para ofrecer la tradicional revolución caliente.
El paisaje es variado y peculiar. Vemos gitanas que leen la mano o pretenden adivinar el futuro leyendo cartas. Más allá, artistas miran, una y otra vez, los cuadros que ellos han dibujado y que todos pasan y casi nadie compra. Vendedores formales de picarones, de butifarras. Parejas de enamorados que se juran amor eterno. En el medio del Parque Kennedy, músicos ambulantes con instrumento en manos y pantalones pegados, cautivan a la multitud. Y la tarde noche hace extrañar al inefable Mario Poggi y a su cabellera de color verde, intentando hacer un muy personal y pintoresco test psicológico.
La noche anticipa una madrugada frÃa. Hay hombres que no les importa ver la luna y están más en la tierra. Son sobrevivientes y sobreviven. Uno de ellos es Leonidas. Él anda a pie y les canta a sus clientes. Su historia, peculiar, emblemática, casi un sÃmbolo viviente del pasado, merece contarse.
Leonidas Gonzales es el “último pregonero de Lima†según reconoce la propia Municipalidad de Lima. El dato es elocuente para graficar que ya no quedan muchos como él en la ciudad, que los vendedores de revolución caliente son prácticamente una especie en extinción en la capital.
Leonidas todos los dÃas, al caer el sol, recorre Lima no para dejarse atrapar entre la noche y sus recovecos, sino para ofertar su producto ‘golosinario’ como podrÃa decir algún vendedor de esos que suben sin pedir permiso a los buses o combis. Camina, a paso lento pero seguro, con mechero en mano. Se abre paso entre la gente portando su bolsa de rafia y tela donde guarda celosamente la revolución bien acomodadita. Lince, Jesús MarÃa, Santa Catalina, Barranco, Miraflorres, Magdalena del Mar, son distritos que figuran entre sus destinos semana a semana. Muchos vecinos de esas zonas lo reconocen y su canto, a partir de las ocho, ya les resulta familiar… “Revolución caliente, música para los dientes, azúcar clavo y canela, para rechinar la muela 
Iqueño de nacimiento y de corazón, asegura ser el único vendedor de este antiquÃsimo dulce limeño con pregón y es que ya todos sus colegas, como él los llama, han desaparecido. “Solo falto yoâ€, lo dice con pocos ánimos y casi sin aliento. Todos los dÃas sale desde Collique para conquistar a más de uno con esta especie de galletita crocante. Admite que son los fines de semana donde le suele ir mejor con la venta de este antiguo y limeñìsimo producto.
Asà sacó adelante a su familia
Su edad –“Tengo setentaitantos, ponlo asà nomásâ€- no le ha quitado las ganas por seguir en el oficio. Cuenta como fue su vida antes de empezar a vender la tradicional revolución caliente y de venir a Lima. El trabajaba en una empresa de caucho. No le duró mucho aquel trabajó. Entonces un amigo, con el que se cruzó un par de veces por la calle, convenció que empezará junto a él, el negocio de la revolución caliente y después lo seguirÃa haciendo solo. “Estoy contento con lo que hago, además, es lo que me mantiene. Este es mi trabajo con esto le he dado educación a mis hijos, con esto los he mantenidoâ€, dice Leonidas y respira hondo.
Una anécdota que Don Leónidas recuerda con gracia, fue la que vivió una vez, sumergido en la noche barranquina. “Mientras yo caminaba por las antiguas casonas de Barranco pregonando mi revolución caliente, una clienta, ya de edad, me llamó, y me dijo: ‘Oiga, no malogre el pregón y dÃgalo como tiene que ser’. Antiguamente el pregón de la revolución caliente era… ‘Revolución caliente, para rechinar los dientes, azúcar clavo y canela, para rechinar la muela, por esta calle me voy por la otra me doy la vuelta y la chinita que me quiera que me deje la puerta abierta’. Yo la habÃa modificado, diciendo que la que me quiere comprar que me deje la puerta abierta, porque yo creÃa que sonaba mal como era antes, pero la señora me corrigió y me cantó esa parte que yo no querÃa decirâ€, recuerda y su cara dibuja una sonrisa.
Leonidas, al ser el último pregonero de revolución caliente, ha participado incluso en la novela “Luz MarÃaâ€, una novela ambientada en la época colonial, protagonizada por la actriz colombiana Angie Cepeda, y también en “Para rechinar los dientes†un cortometraje nacional, del cual conserva el video que el director le obsequió.
AsÃ, recorriendo las calles con mechero en mano y su peculiar bolsa de tela, le dio educación a sus seis hijos ( tres hombres y tres mujeres). Nos despidemos de él y su figura se va perdiendo en la noche aunque su pregón sigue sonando fuerte, entusiasmado, muy vivo…
How soon will you update your blog? I’m interested in reading some more information on this issue.